180 Ciencia

Grasas trans sin control en los alimentos

por Gabriel Farías Hace 1282 días

© 180 Ciencia

Uruguay no tiene normativas que limiten la cantidad de grasas trans en los alimentos y tampoco está cumpliendo con las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud, dijo la investigadora Antonia Grompone, directora del Laboratorio de Grasas y Aceites de la Facultad de Química

En 2004 la Organización Mundial de la Salud recomendó eliminar las  grasas trans de los alimentos industriales y en 2007 la Organización Panamericana de la Salud (OPS) fijó el contenido máximo de grasas trans recomendable que deberían tener los alimentos.

Antonia Grompone dijo a 180 Ciencia que “se supone que los países miembros de la OPS deberían estar cumpliendo esas recomendaciones o estar tratando de cumplirlas. Pero en Uruguay no hay una normativa, no hay una obligación y por lo tanto no se está cumpliendo totalmente”.

Las grasas trans son un tipo específico de grasas que se forman cuando un aceite líquido vegetal se lo transforma en grasa sólida. Por ejemplo es común encontrarlo en las coberturas de chocolate, en los alfajores, en las galletitas, en las pizzas congeladas o en las masas de hojaldre.

Es un producto no deseado del proceso químico industrial que se conoce como hidrogenación.

Estas grasas trans artificiales son perjudiciales para la salud, aumentan el colesterol “malo” y el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón. Además hay pruebas concluyentes de que aumenta el riesgo de diabetes.

La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) anunció el 7 de noviembre que comenzará a prohibir las grasas trans en los alimentos industrializados.

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos estima que eliminar las grasas trans de los alimentos industrializados podría evitar 20.000 casos de enfermedad cardíaca coronaria y 7.000 muertes por año en ese país.

El grupo de trabajo de la OPS “Las Américas libres de grasas trans” recomendó adoptar, “mediante medidas legislativas”, un límite de 2% de la cantidad total de grasa como trans en los aceites vegetales y las margarinas blandas para untar, y de 5% para los demás alimentos.

La declaración destaca que “si bien las medidas voluntarias de la industria son bienvenidas, se necesitan medidas reglamentarias para proteger de manera más rápida y eficaz la salud de la población en la región”.

La única reglamentación sobre grasas trans que rige en Uruguay es sobre el etiquetado de información nutricional. El reglamento técnico del Mercosur sobre la rotulación de alimentos, que es ley en Uruguay, obliga a declarar el contenido de grasas trans en los envases de los alimentos industrializados.

Pero Grompone dijo que el etiquetado, tal cual se hace hoy, no demostró ser útil para los consumidores. “Es un etiquetado que informa mucho para los químicos, para un nutricionista, o para un médico. Pero la población en general, que no conoce la terminología, no entiende lo que contiene el alimento. A la población le sirve poco”, afirmó.

Cuando se aprobó el “Reglamento técnico Mercosur sobre la rotulación de alimentos envasados” en 2006, los industriales se acercaron a la Facultad de Química para analizar cuántas grasas trans tenían sus productos para poder cumplir con la normativa. Antonia Grompone dijo que después ese interés de la industria por las grasas trans decayó.

Grompone dijo que el problema principal es la falta de información y que se ha hecho muy poco por informar a los industriales y los consumidores de los problemas de salud que causan las grasas trans. “Posiblemente si un industrial o un comerciante no está concientizado de que las grasas trans no son buenas para la salud, no le importe demasiado hacer una modificación en la formulación del alimento ni piensa que valga la pena hacerlo”, dijo la investigadora.

“En este tipo de problemas vinculados con la salud, primero hay que explicar muy bien a la población y a los fabricantes cuál es el tema y después recién hay que tomar medidas. Esa primera etapa de información ha sido muy livianita. Se ha informado muy poco”, sostuvo.

Grompone dijo que algunos alimentos, como las margarinas, han eliminado las grasas trans. Hoy es difícil encontrar margarinas con grasas trans porque la industria modificó el proceso de hidrogenación para que no produzca este tipo de grasas o las produzca en menor cantidad. También los alimentos fritos en restaurantes han mejorado su composición porque antes se usaban aceites ligeramente hidrogenados y ahora no.

Grasas trans buenas

No todas las grasas trans hacen mal para la salud. Las grasas trans naturales, que fabrican naturalmente los animales y están presentes en la carne o en la leche, son buenas.

Grompone explicó que en uno de los estómagos del rumiante se produce una hidrogenación parcial, porque hay unas bacterias que fabrican grasas trans. “Esas grasas trans en su mayoría son beneficiosas para la salud y por desgracia están en mucho menor cantidad”.

Un tipo de grasas trans buenas es el ácido linoleico conjugado (CLA) que está presente en la grasa de la leche. “Está comprobado que es beneficiosa para la salud. Es un plus que tiene la grasa de la leche a su favor”, dijo Grompone.

Las grasas trans buenas también se encuentran en los bizcochos de panadería que se fabrican con grasas vacunas. Un estudio que realizó el Laboratorio de Grasas y Aceites en 20 panaderías de Montevideo concluyó que los bizcochos y galletas malteadas analizadas tenían alto contenido de grasas trans buenas (CLA y TVA -ácido trans-vacénico-) y que el contenido de grasas trans no beneficiosas para la salud no es relevante.

El estudio dice que estos atributos de los bizcochos uruguayos se diferencian de los productos de panadería de otros países y se debe al sistema de alimentación del ganado uruguayo en base a pasturas naturales.

El reglamento de rotulación de alimentos del Mercosur que rige en Uruguay no obliga a diferenciar entre grasas trans buenas y malas, sino que, en teoría, se deben declarar todas.

Grompone dijo que la conveniencia de declarar las grasas trans buenas está en discusión en todo el mundo porque puede llevar a confundir al consumidor. “Por ejemplo la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) dice que en el etiquetado nutricional no se deben declarar los CLA cuando se habla de grasas trans porque es inducir al que lee a creer que eso es malo, entonces no hay que ponerlas para no confundir”, explicó

Grompone dijo que en Uruguay no existe esa reglamentación. “Normalmente en los productos lácteos a veces se pone y a veces no, y eso también es una falta de coherencia en cómo se hace el etiquetado, porque en realidad todos los productos lácteos tienen. Pero como son beneficiosos, si se declaran la gente dice ‘¡pero cómo, a mi me mandan comer queso, tomar yogurt que no sea descremando y resulta que tiene grasas trans!’. La persona cree que está mal y en realidad está bien”.

Grompone dijo que hay que pulir más la reglamentación para que el mensaje sea más claro y permita distinguir entre grasas trans buenas y malas.

Links

- Las América libres de grasas trans. Recomendaciones y conclusiones. 2007. OPS.

- FDA anuncia comienzo de prohibición de grasas trans

- Ácidos grasos trans de origen industrial: consumo y posibles sustitutos vs. ácidos grasos trans "naturales" (Estudio Facultad de Química)


www.180.com.uy

Actualidad

Carteleras

Entretenimiento

Deportes

Otras secciones

Todos los derechos reservados. © 2008-2013 por Portal 180 / Página generada en 0.19732 segundos / walle (482GN231) - Soporte: RootWay Internet Services & Consulting